En el país de Chuchilbill, todos juegan a ser perfectos, El Presidente llama la atención de sus ciudadanos y los ciudadanos nada dicen de sus derechos, los jueces creen saberlo todo pero no recuerdan que viven en Chuchilbill, hay algunos senadores que no votan por las leyes que se presentan, sea estas de cualquier naturaleza, también tienen religión aunque está un poco revuelta con la política si casi no hay diferencia, es extraño este país de Chuchilbill, ya no es tan solo un lugar, si al poco andar se lleno de ciudadanos, hombres mujeres y niños, lo que si no hay son animales, no han logrado aun llevar uno solo siquiera. Plantas tampoco, introdujeron una extraña variedad de papa, pero no se acostumbró y se dejó morir, así que no hay mucho que comer en ese lugar, lo que más se encuentra son hombres de traje formal, caminando por sus calles, y repletando los edificios, cuando están trabajando caminan aceleradamente de un piso a otro pero si les preguntas ¿qué están haciendo?, no saben responder, algunos se ruborizan y otros simplemente se desmayan. Es difícil sacar a alguien de Chuchilbill, pues, se acostumbran a estar así, mirando nada, y si alguno se quiere exiliar o simplemente cambiar el país de residencia, generalmente se lo impide, aunque uno o dos logran su cometido y de ahí es muy difícil que quieran volver, el color del cielo es café claro, con azul marino, medio camino a la oscuridad absoluta, con suerte sale la luna cada tres meses y nada más, la gente se pone fácilmente pálida, es realmente extraño ese país de Chuchilbill. Por lo menos yo que vengo de haya no me gustaría volver, aunque este pais cada vez se parece mas a Chuchilbill.
servido por panicirco
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Tu que eres llamada
de manera despectiva,
también odiada
pero alabada a la vez, si
tu chuchilbill, quien en este
país no te conoce, si cada vez que
alguien se olvida de algún detalle
apareces con tu nombre
para suplantar el olvido,
que chu.... iba a hacer...???
por eso te reconozco
a través de estas simples líneas
pues cuando cocino o cuando me pego,
o cuando el perro me mea los zapatos,
te invoco desde lo más profundo de mi corazón
Chuchilbill.
Naciste una fría mañana de invierno,
¿Quizás donde?, no tienes patria, pero te
reclaman los peruanos, los chilenos,
argentinos y bolivianos, pero seguro,
que algún chino despistado dirá
que eres hija del sol.
Pero no importa chuchilbill, siempre estarás
En nuestros corazones y nuestra boca,
siempre dispuestos a invocarte cada vez que sea necesario,
desde aquí, mis mas sinceros respetos.
(Lo escuché por primera vez en la Casa de la Marcela, creo que fue Joaquín quien la inventó o algo tuvo que ver con su nacimiento, de ahí hasta ahora, no dejo de pensar en Chuchilbill, he aquí mi reconocimiento.)
servido por panicirco
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Después que un humorista chileno dijera, madre hay una sola –haciendo referencia a que solo quedaba una gaseosa en la heladera- me fui por el mundo repitiendo el chiste pues me parece muy divertido. Hasta que una amiga me dijo, menos mal que hay una sola, sino imagina como estaríamos tratando de satisfacer a dos madres con ideas totalmente distintas para nosotros y nuestra vida, entonces tome conciencia del trasfondo del chiste, y dejó por un tiempo de hacerme gracia, ya no me reía, y pensé y pensé en mi madre y lo que sin proponérselo me había inculcado o yo aprendido por simple imitación. Así fue como me di cuenta de porque cada vez que quería salir de vacaciones me quería ir lejos, lo mas lejos posible de casa, era para estar lejos materialmente y así también sentir una lejanía metafísica, he realizado ya 15 viajes fuera de casa, y ya no habitamos el mismo techo, trato de comprenderla, creo que ella se ha dado cuenta de los errores que cometió conmigo y mis hermanas, la mayoría absolutamente involuntarios, así que menos mal que en la heladera queda una sola gaseosa, así que madre hay una sola.
servido por panicirco
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